Entradas de archivos que pueden apoyar en las actividades escolares con niños, compañeras educadoras y padres de familia.
domingo, 30 de enero de 2011
jueves, 27 de enero de 2011
SOMOS MUCHO MÁS QUE DOS
Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos,
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia,
si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle, codo con codo,
somos mucho más que dos.
mis acordes cotidianos,
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia,
si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle, codo con codo,
somos mucho más que dos.
Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada.
Te quiero por tu mirada
que siembra y mira futuro,
tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca.
Te quiero porque tu boca sabe gritar rebeldía.
Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y, en la calle, codo a codo,
somos mucho más que dos.
Y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola.
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola.
Te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso;
si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y, en la calle, codo a codo,
somos mucho más que dos.
Mario Benedetti.
LA LEYENDA DE SAN NICOLÁS
Nació en Patara, en la región de Licia (actualmente dentro del territorio de Turquía) hacia el año 304 en el seno de una familia de adinerados comerciantes y desde niño se destacó por su carácter piadoso y generoso. Sus padres, fervorosos cristianos, lo educaron en la fe. Después de la muerte de sus padres Nicolás heredó una gran fortuna que puso al servicio de los necesitados, y se fue a vivir a Myra, Turquía. Entró al monasterio de Sión y llegó a ser sacerdote donde sería consagrado obispo de una forma muy curiosa. Dice la leyenda que varios sacerdotes y obispos se encontraban discutiendo sobre quién sería el futuro obispo, pues el anterior había fallecido. Al no ponerse de acuerdo se decidió que fuera el próximo sacerdote que entrase en el templo que casualmente fue Nicolás de Bari.
Siempre que se trataba de proteger a los más débiles de los poderosos, San Nicolás, actuaba con gran arrojo y vigor. A pesar de llegar a ser anciano, seguía viajando, evangelizando y entregando juguetes a los niños para recordar a todos que en Navidad recibimos el mejor de los regalos a través de Cristo, la esperanza de la Salvación Eterna.
Murió el 6 de diciembre del año 345 en Myra, mas sus restos descansan en la ciudad portuaria italiana de Bari pues allí fueron a dar después que fueron retirados de Turquía tras la invasión musulmana de fines del siglo XI.
San Nicolás es el patrón de los niños, los estudiosos, las vírgenes, los marinos y los comerciantes.
Según la leyenda donó secretamente el ajuar a las tres hijas de un pobre hombre que, incapaz de darles una dote, estaba a punto de prostituirlas. Esta historia dio origen al simpático barbudo que aporta regalos en forma más o menos velada. Pero hay otras leyendas, aún más extravagantes y descabelladas, relacionadas con este pintoresco personaje, tales como la siguiente:
Según la leyenda donó secretamente el ajuar a las tres hijas de un pobre hombre que, incapaz de darles una dote, estaba a punto de prostituirlas. Esta historia dio origen al simpático barbudo que aporta regalos en forma más o menos velada. Pero hay otras leyendas, aún más extravagantes y descabelladas, relacionadas con este pintoresco personaje, tales como la siguiente:
Un día del año 333, tres niños perdidos, hambrientos y en busca de un refugio para pasar la noche, tocaron a la puerta de un carnicero quién luego de hacerlos pasar, los degolló, los cortó en tajadas y los puso en un tonel con salmuera. Siete años después, durante una noche inhóspita, se presentó ante el carnicero el mismísimo San Nicolás pidiendo, igualmente, un lugar para reposar un momento y algo de comer. El carnicero, reconociendo al famoso obispo, lo hizo pasar y al preguntarle qué le podía ofrecer para comer, éste le pidió unas tajadas de carne en salmuera, lo que hizo que el carnicero, creyéndose descubierto, huyese despavorido. San Nicolás, abrió entonces el tonel y de su interior salieron los tres niños comentando lo bien que habían dormido".
En Estados Unidos, en cambio, el Sinkt Niklaas o Sankt Klaus (San Nicolás) degeneró en "Santa Claus" y el 6 de diciembre se corrió hasta el 25 a fin de hacerlo coincidir con la Natividad de Cristo. Asimismo, la aparatosa indumentaria de obispo se transformó en una sencilla y carnavalesca combinación de chaqueta y pantalón rojos, forrados de piel, dando así nacimiento a ese simpático vejete que vuela con sus renos, para poder llegar a todos los hogares del mundo durante una noche que dura 24 horas (la medianoche se va cumpliendo meridiano por meridiano y la tierra da una vuelta completa durante ese proceso).
SIMBOLOGÍA DE LOS ELEMENTOS DE UN ALTAR DE MUERTOS
LA OFRENDA DE MUERTOS debe tener varios elementos esenciales e imprescindibles para recibir a las ánimas y se coloca en tres niveles a saber:
PRIMER NIVEL se relaciona con la tierra (el suelo) y en él se colocan las flores y frutos que provienen de la tierra.
SEGUNDO NIVEL sirve como enlace entre la humanidad y la divinidad. En él se coloca toda la comida dedicada al difunto y representa el mundo en el que vivió, teniendo cada uno de los elementos expuestos a su significado: el pan de muerto representa el cuerpo humano bañado con su propia sangre. La cera se cree que sirve para alumbrar el camino en la oscuridad. El agua sirve para mitigar la sed durante el camino recorrido. El copal sirve para elevar las plegarias.
TERCER NIVEL representa la divinidad y es el lugar a donde llega el ánima en su primer aniversario. Además en el altar se coloca una fotografía del difunto reflejada en un espejo, que sirve para identificar a quien se dedica la ofrenda. Empotradas en la pared, junto al altar, figuran imágenes de santos y una cruz, que representa la resurrección y la vida.
EL AGUA La fuente de la vida, se ofrece a las ánimas para que mitiguen su sed después de su largo recorrido y para que fortalezcan su regreso. En algunas culturas simboliza la pureza del alma.
LA SAL El elemento de purificación, sirve para que el cuerpo no se corrompa, en su viaje de ida y vuelta para el siguiente año.
VELAS Y VELADORAS La flama que producen significa "la luz", la fe, la esperanza. Es guía, con su flama titilante para que las ánimas puedan llegar a sus antiguos lugares y alumbrar el regreso a su morada.
En varias comunidades indígenas cada vela representa un difunto, es decir, el número de veladoras que tendrá el altar dependerá de las almas que quiera recibir la familia. Si los cirios o los candeleros son morados, es señal de duelo; y si se ponen cuatro de éstos en cruz, representan los cuatro puntos cardinales, de manera que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y su casa.
CIGARROS Cigarrillos hechos con picietl (tabaco con otros ingredientes vegetales) envuelto en hoja de maíz, plátano u otros eran utilizados por muchas personas en tiempos pasados. El fumar era considerado un acto ritual y placentero. El humo comunicaba la tierra con el cielo y era ideal para trabajarlo como oráculo.
FRAGANCIA DE REVERENCIA ”COPAL E INCIENSO” Se utiliza para limpiar al lugar de los malos espíritus y así el alma pueda entrar a su casa sin ningún peligro. Es el elemento que sublima la oración o alabanza.
LAS FLORES Son símbolo de la festividad por sus colores y estelas aromáticas. Adornan y aromatizan el lugar durante la estancia del ánima, la cual al marcharse se irá contenta, el alhelí y la nube no pueden faltar pues su color significa pureza y ternura, y acompañan a las ánimas de los niños. La flor amarilla cempasúchil significa en náhuatl "veinte flor", efeméride de la muerte.
EL PETATE Entre los múltiples usos del petate se encuentra el de cama, mesa o mortaja. En este particular día funciona para que las ánimas descansen así como de mantel para colocar los alimentos de la ofrenda.
EL IZCUINTLE Lo que no debe faltar en los altares para niños es el perrito izcuintle en juguete, para que las ánimas de los pequeños se sientan contentas al llegar al banquete. El perrito izcuintle, es el que ayuda a las almas a cruzar el caudaloso río Chiconauhuapan, que es el último paso para llegar al Mictlán.
DULCES Se preparan dulces de muchas clases: de leche, nuez, coco, pistache, limones rellenos de coco, figuras de chocolate, azúcar, palanquetas de cacahuate, ates, camote, calabaza en tacha, entre otros. Estos están preparados con todo cariño para atender el gusto de los niños difuntos. Esto es para mantener felices a los pequeños muertos.
EL PAN El ofrecimiento fraternal es el pan.
EL GOLLETE Y LAS CAÑAS Se relacionan con el tzompantli. Los golletes son panes en forma de rueda y se colocan en las ofrendas sostenidos por trozos de caña. Los panes simbolizan los cráneos de los enemigos vencidos y las cañas las varas donde se ensartaban.
LA COMIDA Moles, frijoles, tortillas, guajolotes, tamales, exquisitos panes de huevo, vainilla, nuez y muchas cosas más se ofrendan con profunda sinceridad. Además se preparan los platillos que más agradarán al difunto y se disponen en su lugar para complacerle.
EL MOLE con pollo, gallina o guajolote, aunque también le agregan barbacoa con todo y consomé. Son platillos favoritos que ponen en el altar con objeto de deleitar el ánima que nos visita.
CHOCOLATE DE AGUA La tradición prehispánica dice que los invitados tomaban chocolate preparado con agua.
FRUTAS Piñas, plátanos, mangos, zarzamoras, capulines, entre otras, eran ofrecidas para compartir el placer de su degustación. Simbólicamente expresan que estamos sujetos a un constante devenir entre ciclos de nacimiento, vida, muerte y renacimiento. De la tierra fuimos formados y a ella somos reintegrados.
LAS CALAVERAS DE AZÚCAR Son alusión a la muerte siempre presente.
EL LICOR Es para que recuerde los grandes acontecimientos agradables durante su vida y se decida a visitarnos.
UNA CRUZ GRANDE DE CENIZA Sirve para que al llegar el ánima hasta el altar pueda expiar sus culpas pendientes.
PAPEL PICADO Puede ser adornado el altar donde descansan también figuras de barro, incensario o ropa limpia para recibir a las ánimas.
JUGUETES Símbolos de aprecio a los niños fallecidos. Se dice que el dejar juguetes en la ofrenda, contribuye a hacer más intensa de felicidad durante la conmemoración ceremonial.
FOTO Se supone que los rostros hacen presente con mayor intensidad a los difuntos en su celebración. Es una manera de exaltar los recuerdos para dar solemnidad y respeto a las ánimas.
LA OFRENDA EN SÍ, ES UN TIPO DE ESCENOGRAFÍA DONDE PARTICIPAN NUESTROS MUERTOS QUE LLEGAN A BEBER, COMER, DESCANSAR Y CONVIVIR CON SUS DEUDOS. NO HAY QUE DEJAR MORIR A NUESTRO MUERTOS
El Día de Muertos tiene una significación que rebasa el mero festejo a nuestros difuntos. El más allá en un diálogo con la otra vida. El Día de Muertos es una tradición religiosa que nos permite hablar con los que se fueron, con los que se adelantaron. Es un acto de comunicación trascendental (lo trascendental es parte de lo mágico sagrado). Es, al fin y al cabo, una comunicación donde los muertos son nuestra raíz, nuestra savia, nuestro equilibrio aquí en la tierra y en el cosmos. La relación con ellos es un acto de memoria. Por eso no hay que dejar morir a nuestros muertos. Quien los deja morir no tiene memoria de origen; se le diluye poco a poco. El Día de Muertos es el acto de rememorar las viejas huellas, rememorar es un combate contra el olvido. Renovarse en ellos es vivir. El Día de Muertos es el equilibrio de los vivos que no naufragan, es parte de nuestra identidad. El Día de Muertos es una fiesta, es una representación colectiva donde todos somos actores: vivos y muertos.
sábado, 22 de enero de 2011
SE BUSCA UN AMANTE
Muchas personas tienen un amante; otras quisieran tenerlo y también están las que no lo tienen, las que lo tenían y lo perdieron. Son generalmente estas dos últimas las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.
Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas. Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro: “depresión” y la infalible receta del antidepresivo de turno. Si yo he llegado a conocer a estas personas es porque obviamente no mejoraron y vinieron a verme buscando soluciones a su rosario de dolencias.
Entonces después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, es ¡un amante!. Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están los que piensan: ¡Cómo es posible que una profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!; también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más. A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición: Amante es: “lo que nos apasiona”, lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos; es también quién a veces no nos deja dormir.
También solemos hallarlos en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobbie…
En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone “de novios con la vida” y nos aparta del triste destino de durar. ¿Y que es Durar? Durar es tener miedo a vivir. El dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión de ambular por los consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.
Durar es postergar la posibilidad de disfrutar el hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de lo que quizás podamos hacer mañana.
Termino este relato con mas que una sugerencia, una súplica: por favor no te empeñes en durar, búscate un amante y se tu también un amante y un protagonista de la vida. Piensa que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvida de nadie. Lo trágico es no animarse a vivir. Mientras tanto y sin dudar “Búscate un amante…”
Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida…
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